En su afán de denigrar al Gobierno y al proceso de Revolución Ciudadana,
Emilio Palacio parece no tener escrúpulos.
Dos ejemplos:
1.- "Nuevos Matones", en el que sin ninguna vergüenza miente al decir que
Kleber Loor es asesor de rafael correa. Que tiene mucho dinero, y que lleva meses tratando de reclutar a quienes fueron pandilleros para que regresen a la violencia.
Kleber es profesor universitario, no es funcionairo público, y hasta donde sé, salió de la Subsecretaría del MIES hace ya
varios meses.
Trabajó con Nelsa Curbelo en
los procesos de SerPaz, fundación de la que era Director Ejecutivo. Da asco la forma en que Emilio Palacio se agarra de algo tan positivo para guayaquil y el país, como es el desarme y reinserción a la sociedad organizada a quienes despectivamente siguen siendo llamados "pandilleros".

El Movimiento PAÍS tiene su estructura en base al trabajo que por años se ha realizado en los barrios con recorridos puerta a puerta, en los que miles de guayaquileños manifestaron su adhesión al proceso de Revolución Ciudadana, integrándose a los comités familiares, frentes de salud, maestros, jóvenes, etc. No necesitamos pagar matones ni fuerzas de choque.
2.- No contento con eso,
Emilio Palacio se refiere a Camilo Samán como
"Camilo, el matón", que envió guardaespaldas a intimidar al mayor diario nacional, y que permaneció a buen recaudo esperando que le reportaran por teléfono. Incluso dice que el asunto llegará al punto en que dispararán a la gente.

¿puede
Emilio Palacio demostrar todo lo que dice? ¿tiene evidencias? ¿qué pasaría si la gente empezara a publicar en los periódicos que fulanito es matón, que sutana es prostituta tapiñada, y mengano es traficante de drogas? ¿hasta cuándo van a escribir lo que les de la gana con total impunidad?
Ahora resulta que la gente que fue a reclamar por haber sido injuriados por el mayor diario nacional son guardaespaldas, matones, gente que no fue a ejercer un derecho, sino a amedrentar. ¿es esa la forma en que el mayor diario nacional defiende la
libertad de expresión? ¿o acaso la libertad de expresión sólo es legítima cuando la esgrimen los mentirosos y calumniadores?
Camilo Samán decidió no responder. Personalmente, creo que debería, porque de lo contrario, Emilio Palacio pensará que tiene la razón y la impunidad para decir más y más.
Ahora quien por circunstancias de la vida ha pertenecido a una pandilla y logró cambiar de vida, sigue siendo un matón ante los ojos de
Emilio Palacio. Quien está trabajando en su oficina en Quito es un matón por el mero hecho de no haber ido a una protesta a la que no tenía por qué asistir.
Qué asco de articulistas, en su desesperación por mantener la
prepotencia para escribir lo que les da la gana, no les da vergüenza enlodar a cualquiera que esté en su camino. Para ellos, quien está de acuerdo con el proceso de revolución ciudadana es un asesino en potencia.
Y hablando de prepotencia, ya no funca el enlace al incidente en que Marco Pérez Torres fue agredido por Emilio Palacio: la historia es más o menos así:
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Según comentó el periodista Marco Pérez Torres al periódico electrónico Ecuadorinmediato com, Emilio Palacio lo agredió, y el hecho no se limitó al cruce verbal, sino desde el inicio mismo de la presentación de la cadena de radio. Pérez Torres comentó que fue invitado a ser el moderador de un conversatorio entre periodistas y el Presidente, sobre la Libertad de Expresión en el Ecuador, en el marco de la cadena radial de los sábados.
Dice que cuando llegó al Salón Amarillo del Palacio de Gobierno, se encontró con varios de sus colegas invitados, de entre los que estaban Carolina Ellhers, Orlando Pérez y compañeros de Galápagos; cuando llegó Emilio Palacio los trató en forma displicente, su saludo careció de cortesía, y su primer enfrentamiento fue con Mónica Chuji, la Secretaria de Comunicación, a la que le quiso enfrentar antes de la cadena por sus conceptos, pero en ese momento llegó el Presidente.
Palacio saludó de manera muy fría y cortante con el Primer Mandatario, poniendo tenso al ambiente, explica Marco Pérez. luego, cuando se dio el cruce de palabras, según la grabación del hecho, se escucha lo siguiente:
Emilio Palacio dirigiéndose al Presidente: “No, yo no lo quiero impresionar, mire que yo no soy mediático como Usted; yo me equivoco, no soy bueno en los shows. El tema es que… (Voces de la gente invitada) Perdón, ¿la barra tiene derecho a intervenir?, pregunto. Si es así, usen el derecho a interrumpirme, o abuchéenme, griten y digan que no están de acuerdo. Chicos, yo no tengo problema, yo no me voy a resentir’.
Marco Pérez Torres le dice “Emilio, permítame…” tratado de actuar como moderador.
Mas Emilio Palacio se altera y en forma violenta grita al periodista Marco Pérez Torres: “Déjeme hablar, ya pues, no me aclare. El Presidente tiene bastante autoridad para aclararme, no me interrumpa y déjeme hablar con el Presidente. No sea malcriado, no sea malcriado, déjeme hablar con el Presidente’.
Tal fue la agresividad que exhibió Palacio en esta parte de la entrevista, que Pérez Torres quiso intervenir, pero el Presidente Correa le pidió al moderador que se mantenga con calma mientras Palacio gritaba, y ahí se escuchó lo que le dijo el Mandatario: “Acaban de coartar tu libertad de expresión, Marco”.
Del tema no se ha dado ni un solo pronunciamiento, y en ninguna de las crónicas que hacen alusión al incidente se menciona que Emilio Palacio agredió al colega periodista. “Tal parece que la agresión contra la prensa solamente es para ciertos nombres, o ciertos medios, y eso se refleja en la manipulación de la información que se ha dado sobre el incidente del pasado sábado en el Palacio de Gobierno” dijo Pérez Torres, al señalar su molestia sobre el tema.
A su entender, Emilio Palacio llegó con todo el ánimo de provocar una gresca en la rueda de prensa, para luego aprovecharse de la misma y atacar al Presidente de la República. “Fue un acto premeditado”, acusa el Director de Reportarqui.
Tras este enojoso incidente, Pérez Torres señala que nadie le ha manifestado una actitud solidaria, y que eso, siendo una agresión a un miembro de la prensa, amerita también la condena debida.
Lo menos que espera Marco Pérez Torres de Emilio Palacio es una disculpa, que no la ha dado hasta este momento, señala, y que los medios de comunicación, que han armado tanto griterio, digan también que fue agredido por la arrogancia y prepotencia del columnista del Diario El Universo."
...y luego son los primeros en salir a llorar por su libertinaje de expresión